lunes, 15 de octubre de 2012

Introducción



Según lo que hemos estado viendo en clase, podríamos hablar de dos núcleos de partida para la IBA. 

Uno sería legitimar a las Artes como investigación. Otro, incorporar las artes a la investigación cómo una ampliación de campo de conocimiento. 

El texto de Elkins va del primer punto. Muy resumidamente podríamos decir, que se centra en observar que hace la gente desde la universidad cuando plantea una tesis artística. 

Por otro lado, fuera del campo artístico, podríamos decir que el discurso nace en el 93 encabezado por Eisner, quien plantea la propia practica artística como una practica de investigación, capaz de generar un conocimiento diferente.

Eisner se nutre de posturas y debates que nacieron en los 70s como la critica al positivismo o la perspectiva feminista, o la investigación narrativa.

¿Puede una investigación ser puramente objetiva?¿Puede una narración ser investigación?¿Una imagen generada por nosotros puede ser una evidencia de investigación?

¿Cómo se legitima eso? 

Mirando la JAR (Journal for Artistic Research), nos damos cuenta de que verdaderamente es un concepto emergente, lo cual nos da cierta libertad, pues no está definida de una forma estanca. La información que surge, la información que nosotros mismos generamos indagando en el tema, es lo que la forma, lo que la define.

Aunque es interesante el hecho de que al definirse la JAR como una publicación de investigación artística, estan definiendo que aquello que publiquen, será investigación artística. Por lo que si se ven obligados a definir un criterio de publicación. Este se basa en el peer-review o revisión entre pares, donde la validación recae en la aprobación por parte de expertos del mismo campo. Lo que si que resaltarían, es la necesidad de que aquellos que tienen que validar la investigación puedan entrar en dialogo con la misma. Ha de ser reflexiva.



Al final no dio tiempo a ver el texto de Biggs. Ni de compartir nuestro caso.


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